Toxina Botulínica
La toxina botulínica, conocida popularmente como bótox, es una neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum que actúa bloqueando las señales nerviosas, induciendo la relajación o parálisis temporal de los músculos.
Se administra en dosis controladas para tratamientos con fines estéticos (corrección de arrugas) y terapéuticos (manejo de migraña, hiperhidrosis, espasmos, rosácea).
Sus efectos son transitorios y reversibles, con una duración que oscila habitualmente entre los 3 y 6 meses.
Mejoría de líneas de expresión
Apariencia de rejuvenecimiento facial
Control de la sudoración
Control de rosácea y liberación de tensión de cicatrices
Duración del procedimiento: 30 minutos
Sesiones requeridas: 2 a 4 veces al año, dependiendo de cada paciente

